Nada como tener buen sexo y bastante salvaje por la mañana

En los hospitales se ven muchas cosas, accidentados, enfermos, fantasmas y hasta sexo, yo trabajé como camillero. Les hablare de mi me llamo Daniel tengo 40 años, soy delgado de corta estatura, blanco, y mi paquete ni grande ni chico 17 cm.

Cómo les había mencionado trabajé de camillero y esto ocurrió un día que me toco rolar el turno de la noche, eran las tres de la madrugada, todo estaba tranquilo, así que subí al primer piso por las escaleras camine hasta la cafetera y me encontré a Rigoberto (otro camillero) masturbándose viendo hacia una habitación con la puerta entre abierta

-¿Qué haces?

_ velo por ti mismo

Al asomarme vi a la doctora Adriana dándose de besos con la enfermera Nancy y otro doctor

_ Carambas que bien se ven – exclame

_Si esa doctora es una zorra, además es exhibicionista le gusta que la vean coger.

Volví a ver por la puerta y finalmente ya estaban desnudos Doña Adriana, es una mujer de 40 años, delgada atlética, muy blanca de senos no muy grandes un buen trasero, piernas largas depiladas, la enfermera Nancy tendría 20 años de edad de tez blanca con curvas bien delineadas buen busto y un trasero genial

Los tres juntaron sus lenguas, luego la Doctora Adriana besaba y chupaba un seno de Nancy mientras el doctor chupaba y mordisqueaba el otro seno,

Nancy lanzaba pequeños gemidos mientras Adriana frotaba sus senos rosándolos con los de Nancy, e l doctor tomo a Nancy por atrás pegando su paquete en esas nalgas tan apetecibles, empezaron hacer movimientos circulares restregando el trasero, al ver esa delicia tuve una grata erección, saque mi polla del pantalón y comencé a pajearme junto con Rigoberto

Cuando volví a mirar por la puerta el doctor estaba gozando de una rica mamada las dos zorras una le chupaba los testículos la otra chupaba el miembro.

¿Vemos quien termina primero? Le pregunte a Rigoberto

_ Yo ya rengo más tiempo aquí pajeando, pero aceptó el reto

Volvimos a ver cómo iba aquella cogida Nancy estaba montando al doctor, y lo cabalgo se escuchaban los chirridos del colchón, su cabello se alzaba en el aire, nos estaba dando la espalda mostrando su trasero que me tenía fascinado, estaba muy excitado aparte del calor que hacía Nancy empezó a sudar a chorros se veía muy sexy con su cuerpo sudoroso

_Ahora quiero que te cojas por detrás a Adriana

_Me leíste el pensamiento –dijo Adriana

Se puso Adriana en cuatro patas el doctor se puso lubricante en el pene y en cuestión de un pequeño forcejeo con el ano logro meterla toda

_ Hayyy cabron

_ ¿Quieres que pare?

_No ni se te ocurra, culeame rico

Se escuchaban los gritos de placer por todo el piso y el chirrido del colchón, Rigoberto y yo hacíamos lo nuestro ocupados en la masturbación

Observe de nueva cuenta la acción se estaban cogiendo a Adriana muy duro entraba y Salía ese miembro a placer, luego ella volteo hacia la puerta y nos observó a Rigoberto y a mi masturbándonos ella apretaba los labios y fruncía el entrecejo con cara de placer, no sólo por la cogida sino también por sentirse observada, después de un rato el doctor empujo su cuerpo con las nalgas de Adriana quedando su pecho en la espalda de ella quedando boca abajo y la comenzó a embestir seguían en aumento los gemidos y chirridos del colchón

Ya casi me venía y para hacer tiempo saque mi celular y grabe en video la cogida, hice unos acercamientos y capte a Adriana bañada en sudor, y ella parecía disfrutar siendo grabada , solo grabe dos minutos y volví a sacudir mi pene en eso se oyeron los gritos más fuertes el doctor acelero el paso le dio muy duro por el ano cuando de pronto el doctor saco el pene y se vino sobre el trasero sudoroso de Adriana ,y al mismo tiempo se vino Rigoberto, saco un pañuelo y se limpió el pene , yo seguí en lo mío pasaron dos minutos cuando eyacule lance al aire chorros de semen. La enfermera Nancy con su lengua recogió el semen de las nalgas de la doctora Adriana, se quedaron un rato tendidos en la cama

_Gane _ le dije a Rigoberto

_ Ni duda cabe

_Vámonos tenemos trabajo

Nos dirigimos a la sala en espera de algún trabajo, pasaron 30 minutos para que se presentara la Doctora

_ Daniel ¿podrías acompañarme al piso de oncología y cargar unas cajas?

_ Claro que si

_Pues ve a la bodega y tráeme dos cajas de suero y los llevas a la habitación 666 de oncología

_ A sus órdenes jefa

Llegue a la bodega me costó un poco de trabajo abrir la puerta, entre al polvoriento local quise prender la luz pero para mi sorpresa estaban fundidos los focos, saque mi lámpara de mano que por fortuna llevaba conmigo encontré dichas cajas, las tome fui hacia el elevador subí hasta el sexto piso donde estaba la cama 666 de oncología, en donde se alojaba Don Julián un enfermo en fase terminal por cáncer de estómago.

Llegue a la habitación con las cajas de suero las coloque en el piso mientras Adriana dialogaba con el paciente:

_Señor Julián debe tomar las cosas con calma

_Es fácil para ti decirlo, tu no vas a morir yo tengo el tiempo contado

_ Yo sé que no es fácil, pero ¿Qué puedo hacer por usted?

_ de verdad ¿haría algo por mí?

_así es dijo Adriana tomándolo de la mano

_ No sé la verdad va a pensar que soy una persona sucia

_ ¿Qué es lo que quiere Julián? Si no me dice no lo podré ayudar

_ No sé si quiera darme una chupada

_ Todo sea por ayudar a un moribundo

Adriana le quito la bata al paciente, le acaricio suavemente los testículos

_ Doctora veo que tiene un delicioso trasero ¿se lo puedo tocar?

Adriana sin decir nada se bajó la falda y los pantis dejando el trasero al desnudo se inclinó hacia él, Julián se puso a masajear aquel blanco y redondo trasero y por fin tuvo tan anhelada erección listo para ser chupado, Adriana jugo con su lengua dándole lamidas al glande, luego bajo hasta el tronco, después de un rato se metió todo el pene en la boca, lo ensalivo le dio unas cuantas escupidas, después empezó a bajar y a subir mientras Julián la tomaba de los cabellos y le indico que fuera más lento, el paciente no podía evitar torcer los ojos de placer, le dio alas nalgas de la doctora un fuerte apretón, momentos después se sacó el pene de la boca y lo metió en medio de sus tetas, proporcionándole una rica cubanita, el pene del enfermo se perdía entre esas ricas tetas, volvió e ensalivar el miembro y de nueva cuenta la metió entre sus senos.

_Doctora lo hace riquísimo

-¿Te gusta?

– Si me fascina, Doctora tengo ganas de chupar su concha ¿puedo?

_ Si la verdad me estoy poniendo caliente

Adriana aparto sus senos del pene se subió a la cama y puso sus nalgas en la cara del paciente quedando en un delicioso 69, ni tardo ni perezoso conecto su lengua a la concha de la dama, metió su cara y degustaba del líquido y aroma sexual que expedía aquel coño y al mismo tiempo su polla era chupada por aquella mujer experimentada

_Doctora usted lo chupa delicioso aghhhh

_ mmmmmm yo también estoy gozando

_ ya me voy a venir me veneegooooooooooo

_Yo aún no termino aguántate, sigue chupando mi concha

El paciente no, tuvo más opción que seguir chupando la concha, yo no perdía detalle de la acción de la incansable Adriana que me miraba con lujuria era excitante mientras la lengua de Julián se perdía en la raja de la doctora.

_ Me puedo unir a ustedes.

_ Si yo no sé porque no lo has hecho

_ me desnude de la cintura para abajo

_ A ver que tienes para mí, ho no es muy grande tu paquete pero de algo servirá.

Me acerque hacia su cara y me la empezó a mamar además de que el coño de ella estaba siendo devorado por el paciente

_ Necesito parar ya me siento agotado, me has hecho muy feliz doctora

_ No tienes que agradecer, fue un gusto

Entonces Adriana se sacó la polla de su boca y se bajó de la cama

_No te vayas a ofender pero ya me cogieron muy duro. Tú mismo lo viste pero dime en que te puedo ayudar _dijo la doctora

_ Hay algo que siempre he querido hacer, acuéstate boca abajo

La tome por la mano y la lleve a la cama de alado se recostó boca abajo puse el miembro en el centro de la raya de su trasero que separa los glúteos y lo empecé a rozar haciéndome una cubanita con sus nalgas, mismas que estaban húmedas de sudor y de fluidos, mi verga se perdía entre esas dos nalgas sin penetrar solo rozones hasta que empecé a sentir que estaba a punto de disparar, apreté los glúteos para retrasar la eyaculación pero fue inútil me corrí en su espalda era una delicia me recosté encima de ella volteo hacia mi y nos besamos de lengua.

_ estoy agotada ya termino el turno ¿me llevas a mi casa?

_ Si jefa

Volteamos a ver al moribundo que se encontraba dormido pero con cara de felicidad, nos vestimos en silencio y salimos al estacionamiento abordamos mi carro y nos dirigimos a la casa de Adriana en el camino conversamos:

_¿Así que te gusta que te cojan mientras eres observada?

_ Si eso me excita, cuando tengo sexo con mi esposo hacemos todo el ruido posible para que mi hija Estela se dé cuenta que estamos cogiendo.

_ ¿cuántos años tiene Estela?

_ Va a cumplir 15

_ Ya toda una señorita

_ Sí y con las hormonas a todo lo que da

_ Si entiendo

_ Una vez le encontré un consolador en su cuarto, pero no me alarmo prefiero eso a que pesque una enfermedad, eso sí es sexo seguro

_ A mi mamá me cacho 2 veces masturbándome pero no me dijo nada, lo único que ocurrió fue la vergüenza que me dio

_jajaaja ya me lo imagino

_ Qué pena

En ese momento llegamos a la casa de Adriana estacione el coche

_ Servida jefa ya llegamos

_ ¿Gustas pasar a descansar? Ha sido una noche muy larga

_ Si me caería bien una siesta

Visualice una casa de clase media, tenía un portón negro, en el interior había masetas con todo tipo de flores en un jardín grande en el interior adornaba una fuente de cantera, y para cruzar la puerta debíamos pasar por un puentecito estilo japonés por abajo pasaba un rio artificial con peces de ornato

Woo que hermoso lugar

¿Te gusta?

_ Si es de buen gusto

En eso salió Estela para recibirnos, la jovencita es hermosa, 1.65 de estatura, piel blanca, cabello castaño claro hasta los hombros, nariz un poco aguileña, un cuerpo bien proporcionado, llevaba una mini falda que dejaba ver sus bien torneadas piernas. Se acercó a nosotros le dio un abrazo a su madre.

_Hola que bueno que ya llegaste_ dijo Estela

_Hola hija te presento a Daniel

_Hola mucho gusto, dijimos al unísono Estela y yo

_Pásale_ dijo la doctora

Entramos a la sala que estaba exquisitamente adornado, lo que más me llamo la atención era la galera que cubría el ventanal.

_Bueno vamos a la habitación para descansar dijo Adriana

_ Si estamos exhaustos_ comente

Subimos las escaleras y había a la izquierda un cuarto al que nos introducimos, yo me quite los zapatos y me acosté en la cama que para mi sorpresa era una cama de agua.

_ Este es mi cuarto especial, disculpa yo duermo desnuda ¿te incomoda?

_ Para nada

_ Ok

Se despojó de sus vestiduras y se subió a la cama.

_ Espera yo también duermo desnudo

Me desnude, hacía mucho calor, entonces Estela prendió el ventilador y lo puso frente a nosotros:

_Tu ¿no te va a desnudar hija?

_ Me da pena

_ Que no te de pena, sólo vamos a dormir

_ Bueno siendo así

Estela se desnudó me dejo ver sus piernas voluptuosas y sus tetas bien firmes de jovencita, parecía cómoda estando su madre presente, se metió a la cama, Adriana subió las piernas sobre mi nos acorrucamos los tres y no tardamos en quedar dormidos, había sido un día pesado.