Mi mejor amigo me invito a cenar, ambos sabíamos lo que queríamos y sin dudarlo después de la comida nos fuimos a una habitación

Hace unos días salí a cenar con un amigo, aunque ya sabíamos que queríamos hacer otras cosas después. Así que mientras comíamos nos echábamos miradas, e incluso le hice algunas señas sexuales con la boca cuando me metía la comida a la boca. Yo sólo veía como sonreía y se ponía un poco incómodo en la silla.

Conversamos bromeando mientras comimos y luego de un rato me llevó a su casa, se había puesto un poco incómoda la tensión sexual acumulada que ya había.

Subimos a su habitación y yo me fuí directa a la cama, me recosté y lo vi poner una película en la televisión. Me quité los zapatos y subí los pies a la cama, me senté frente a la tv, de espaldas a el.

Luego como el no hacia nada, le pedí que me hiciera un masajito en la espalda. Me levanté la blusa y desabroché el brassier.

Me empezó a masajear y yo hacia ruiditos de placer, tiene las manos grandes y fuertes, se sentía bien, después me masajeaba un poco más abajo, le dije que me iba a acostar, así que me puse boca abajo y apoyé mi cabeza de lado en mis manos, cerré los ojos y me dejé hacer. Siguió manoseando mi espalda, tanteando qué le decía yo, como yo hacia ruiditos y le decía que me gustaba, me empezó a masajear las nalgas por encima del pantalón, lo que me hizo gemir un poco más.

Luego me daba besos en la espalda y hasta el cuello, ahí me voltee, y lo jalé a mi y lo besé, se puso encima de mí y yo abrí las piernas y me acerqué a el.

Ya me había subido la blusa y el brassier suelto hasta el cuello, y me masajeaba los senos.

Yo intenté quitarle la camisa y nos separamos para quitarnoslas, me vió y me dijo que tenía las tetas bonitas, ahora me puse yo encima de el y me masajee los pezones. Lo vi y me pellizqué un pezón, tenía las nalgas pegadas a su pene, sentía como se le paraba.

Me incliné para que me las chupara y me las mordió fuerte, como me gusta, me tenía agarrada de la cintura. Le dije que se quitara el pantalón, y yo quité el mío junto con mis calzoncitos rosas, que se estaban humedeciendo también.

Lo voltee a ver, estaba ya desnudo también, lo besé en la boca, mordiéndole el labio despacio, me separé de el, me puse en cuatro y levanté el trasero, mis senos pegados a la cama.

Se masturbó con una mano, y con la otra me sobó las nalgas, las moví en círculos.

Me sobó por encima de mis labios y tocó mi clítoris húmedo, lo pellizcó suavemente y jugó con el haciéndome gemir.

Me metió un dedo, despacio, yo continuaba moviendo las caderas, luego metió dos, los movió adentro de mi en círculos, al contrario de mis movimientos de cadera. Se inclinó para lamerme, y me chupó muy rico, moviendo su lengua en mi clítoris y metiendome los dedos. Yo no paraba de gemir y pedirle que no parara. Después de un tiempo me pasaba su pene por encima.

Me lo metió lento, mientras me separaba las nalgas, yo gemí, y el me apretaba mas fuerte las caderas.

Me fue penetrando, primero lento, y fue aumentando, cada vez más rápido, y luego volvía a empezar, lento, fuerte, y profundo, y más rápido, cada vez más rápido, hasta que paraba cada vez que estaba a punto de un orgasmo.

Me dió nalgadas, y apretaba mis nalgas, yo le gritaba que siguiera, que me diera más nalgadas, y lo hiciera más fuerte.

Me masturbé el clítoris con los dedos, estaba siendo penetrada fuerte y rápido, y mi clítoris estimulado, me encantaba, tuve un orgasmo después de unos minutos, muy intenso y gritando, sentí como chorreaban mis jugos, disfruté muchísimo el orgasmo, el me penetró un par de veces más, me lo sacó, y eyaculó en mis nalgas, embarrándome el semen con su pene.

Nos recostamos un rato a terminar de ver la película y después nos vestimos. Me llevó a mi casa y nos despedimos con besos y manoseadas en el coche.