La primera vez que me dominaron

Antonio, un separado desde hacía un año después de un matrimonio de 20 años, vivía solo a sus 50 años. En sus ratos libres se sentaba delante de su ordenador para ver porno de todo tipo, bien con jovencitas, maduras, abuelas, gay, bisexual, dominación etc. Le gustaba todo porque estaba experimentando todo lo que no había vivido en el terreno sexual de joven ni durante el matrimonio. Ahora sabía que le atraía el mundo bisexual e incluso le hacía tilín tener un ama. Ser un esclavo sexual le atraía mucho. Se pasaba horas buscando en páginas de sado y dominación. Un día dio con una página de una Ama madura. Lady Rosa. Mujer madura, de unos 55 años, entrada en carnes, con unas enormes tetas y un gran culo. A Antonio le fascinó y quiso ponerse en contacto con ella ya que estaban en la misma ciudad.

Llamo por teléfono y concertó una cita para ir a una primera sesión con Lady Rosa.

Un par de días después llegó con miedo al portal donde estaba el gabinete de Lady Rosa. Pulso el interruptor del piso y el portal se abrió.

Subió y toco al timbre y la puerta se abrió y detrás estaba Lady Rosa. Tan atractiva como en las fotos.

LR. Hola, pasa y siéntate.

Gracias.
A partir de ahí ella le preguntó por sus gustos y sus limitaciones. Antonio ya más relajado contestó a todo y ella lo invitó a pagar por una hora y pasar a otra habitación donde había una cruz, un potro, una silla de ginecología y muchos aparatos de tortura.

LR. Desnúdate perro y espérame de rodillas y mirando al suelo.

Antonio se desnudó e hizo lo que el Ama le pidió.

Lady Rosa entró y lo poco que pudo ver Antonio era que llevaba un pantalón muy corto de cuero y sus dos impresionantes tetas al aire.

Se acercó al perro y le cruzó la cara con dos tremendas bofetadas.

LR. Te dije que miraras al suelo perro. No te he dado permiso para mirarme. Eres un gusano sucio y asqueroso.

Lo siento mi Ama.
LR. Besa mi bota, así perra, lamela, chúpala.

Ponte de pie puta.

Zas, Zas, dos nuevas bofetadas. No te he dicho que no me mires.

Lo siento mi Ama
LR. Si que lo vas a sentir.

Lady Rosa lo puso en el potro dejando su culo a la vista y en pompa, atándolo de pies y manos para proceder a azotarle el culo con una vara.

LR. Quiero que cuentes los azotes en alto y me des las gracias por cada uno perro. Voy a destrozarte ese culo de puta que tienes.

LR. Zas,

Uno mi Ama. Gracias
LR. Zas,

Dos mi Ama. Gracias
Así hasta 50 azotes, en las cachas de la perra. Antonio a pesar de tener el culo bien rojo, marcado y ardiendo tenía su polla muy erecta y con muchísimas ganas de correrse. Lady Rosa lo vio y le dijo.

LR. Que pasa zorra te gusta que te rompan el culo.

Si, mi Ama.
Lady Rosa le separó las cachas y pudo ver un ojete rosadito y cerrado pasando su dedo gordo por él. Antonio dio un suspiro y un escalofrío recorrió su cuerpo.

LR. Te gusta perra. Te gusta que juegue con tu coñito.

Sí mi Ama.
LR. Seguro que ya te lo han follado alguna vez, verdad perra.

No. Mi señora, nunca. Solo me introduje un pequeño vibrador.
LR. Pues hoy vas a dejar de ser virgen y vas a darme tu culo y te lo voy a romper hasta que te corras.

No mi señora, por favor por el culo no.
Lady Rosa cogió vaselina en sus dedos y fue penetrando el culo del esclavo, con un dedo, dos, tres, mientras esté gemía entre el dolor y el placer que le causaba la Ama.

LR. Calla puta, que te esta gustando, dilatas como una puta, ya tengo la mano dentro de ti. Voy a hacer de tu culo un coño. Se que te gusta.

Lady Rosa bajo el pantalón y su tanga de color rojo y se colocó un arnés a la cintura con una polla para ella, que se introdujo en su coño y otra más grande, no mucho, de unos 20 cm, no quería lastimar al esclavo en su primer día, y la unto con vaselina haciendo lo mismo con el ojete del perro.

Antonio temblaba porque sabía que iba en serio, iba a ser desvirgado, pero en realidad lo deseaba, había soñado muchas veces con ello viendo porno bisexual y gay.

El Ama acercó la polla al culo del esclavo y se la froto varias veces.

LR. ¿Te gusta perra?. Ahora te voy a hacer mujer. ¿Quieres polla puta?, Pídemela.

Sí Ama quiero polla.
LR. Pídeme que te folle sin piedad

Fólleme mi Ama, sin piedad, rómpame el culo.
Lady Rosa de un empujón le metió la mitad de la polla y sintió un gran placer en su interior con el roce en su coño de la polla que la penetraba.

Ayyyyyy. Ama me duele. Sácamela por favor.
LR. Cállate puta y disfruta.

Lady Rosa seguía penetrando el culo del esclavo y a esté ya le empezaba a gustar ya que su erección que se había caído un rato ya volvía a estar bien dura. Deseaba tocársela pero al estar atado no podía.

Ama Rosa no paraba de bombear su culo y ella también estaba al borde del orgasmo.

De repente Antonio sintió un gusto inmenso en su interior debido al falo que le rozaba la próstata y de su polla empezó a salir una gran cantidad de leche disparada al potro y al suelo. Lady Rosa al notar la corrida de la perra ella también terminó en un maravilloso orgasmo cayendo encima del esclavo, frotando sus inmensas tetas encima de su espalda.

Después de recuperar el aliento Lady Rosa sacó la polla del interior del esclavo y poniéndose delante de él le dijo.

LR. Chúpamela, límpiamela toda.

Antonio con mucho asco ya que había estado dentro de su culo se la metió en la boca y se la chupo.

LR. Así me gusta puta, déjame la polla limpia.

Cuando acabo de limpiar la polla Lady Rosa lo desato y él dolorido por dentro y fuera de su culo se puso de pie pensando que todo había terminado. Que equivocado estaba. Faltaba la humillación final.

LR. Mira cómo has dejado el suelo y el potro perra. Mira como está todo de tu asquerosa leche. Al suelo, de rodillas y límpiala con tu lengua y trágatelo todo o te azotare de nuevo.

Antonio con mucho asco, nunca había probado el semen y mucho menos el de él, empezó a recogerlo con su lengua y se lo terminó todo.

Lady Rosa satisfecha le dijo que se vistiera y después se fuera.

Antonio así lo hizo y a pesar de no poder casi caminar ni sentarse estaba muy contento y pensaba repetir la experiencia e incluso ser follado por otro hombre. Pero eso es otra historia.