Esta vez no estuve con mi vecino viejito, estuve con la amiga que tiene una enorme verga y me hizo volver loca

¿Hola amigos, soy Lucia, se acuerdan? Claro que sí, le he contado mucha de mis aventuras amorosas, y hoy les comentare otra de las tantas que he tenido. Espero que les guste. Todo sucedió una tarde de mucho calor, estábamos solas mi mama y yo, por lo tanto, andábamos en ropa menor. Tomábamos un té sentadas en el sofá, charlando de temas sin importancia, ya habíamos limpiado y fregado todo, es decir estábamos fresquita como una lechuga después de un baño para sacarnos el sudor de la lavada de piso. En eso suena el timbre de calle, y ambas nos miramos, interrogándonos con la mirada de quien pudiera ser.  Corrimos el visillo de la ventana de calle, y vimos que era Fabiana, una amiga traba que tenemos, lo cual ya he comentado acá. Nos miramos con mama y se nos hizo agua la boca, “ya te abro Fabiana” dije y Sali como estaba vestida, bueno mejor dicho desvestida, me puse detrás de la puerta y abrí un poco solo para que pasara mi amiga, “seguís tan divina como siempre” me dijo y paso, mi mama la salió a recibir del mismo modo que yo y dijo” hum me parece que hoy hay orgia” y nos reímos las tres. Una vez adentro, acoto que ella no sería menos y se despojó de su ropa, quedando con un precioso bikini rosado con puntillas, con mi mama nos mojamos toda, ya estábamos cuando descubrimos quien era nuestra visitante. Nuestra amiga no pudo esconder su pene pues en seguida entro en clima, quedando una barra de carne punzante, llena de venas, con una cabeza cónica, en una palabra, hermosa. Que grande y apetecible como siempre, dije mirando su pija, es tuya, hermosa, me dijo nuestra visita. Y ni corta ni perezosa, me arrodille ante ella, saque su verga llena de venas azules y me la engullí en la boca. Como siempre sabrosa, le chupe desde su cabeza hasta los testículos.  Miro de reojo a mi progenitora y la veo haciéndose un dedito, eso me puso a dos mil, y aguantando las arcadas me metí todo el pene en la boca, aaahhh pero que puta habías sido, Lucí has aprendido a hacer buenas memas, seguí trola, me decía Fabiana empujando me cabeza para que pudiera entrar más su pija. Mis ojos lagrimeaban de no poder respirar, y me boca se llenó de saliva, saliendo por mis labios a mojar todo el pene. Después de un rato de chupar y saborear aquello tan rico, me dijo que me sentara sobre su verga, porque me imagino que ya tu culo abra sanado  de la rotura con la verga de mi amiga, dijo pero primero me puso en 4 con mi ojete para arriba, con los codos en las rodilla, abrió mis nalgas y con suma maestría me chupo bien la conchita y el ano, así bien mojado como estaba con mis jugos y su saliva, me agarro de la cintura, me  llevo despacio a sentarme no sin antes tantearme el agujerito y llevar su pija hacia él, una vez que le avise que estaba en la puerta, si amor ahí está bien, alcance a decir entonces ella empujo hacia abajo entrando la mitad, realmente lo sentí entrar lanzando un grito de dolor, pero no sin antes finalizar el alarido lo tenía todo adentro, metiendo ella sus dedos en mi concha haciendo la delicia en mi de sentir mi ojete perforado y sintiendo la verga y al mismo tiempo  recibiendo el placer de una buena paja. Me olvidé del dolor, y comencé a girar mis caderas, produciendo un enorme placer en la traba, quien se ayudaba empujando mis hombros hacia abajo. Que gusto y placer estaba sintiendo, tenía toda la hermosa verga en mi culo y dos dedos empujando en mi conchita, y ahí no aguante más y descargue mi primera eyaculación, abundante como siempre, parecía que orinaba, mojando toda la mano de Fabiana y un poco el sofá donde me tenía ensartada. Levante mis piernas para que entrara más, a pesar del dolor me sentía muy caliente, y animaba a la traba a meter más rómpeme toda, métela más que divino acotaba a cada empuje de ella sintiendo su pedazo entrar y romper mi intestino. Hasta que se vino dentro de mí, sentí su leche calentita para luego su pija quedar flácida poco a poco escapando de mi ano. Al levantarme de su falda, vi su verga que estaba un poco sucia por el lugar donde la tenía ella se levantó pidió disculpas y fue al baño a lavarse, ya conocía la casa. ¿Te dolió?Interrogo mi mama si bastante conteste, aun me escuece un poco, sobre todo cuando lo frunzo.  Ven arrodíllate me dijo y así lo hice, ella con delicadeza me tomo de mis nalgas y las abrió quizás exagerando un poco para ver mi agujero, no

, está bien acoto solo que sale un poco de leche. Y me dio una palmadita suave. Ya en eso venia Fabiana quien al ver a mi progenitora tan cerca de mí colita dijo, ¿opa que tenemos ahí? Estas limpiando? Vieja puta.  y si no pudo con el genio y metió su lengua en mi agujerito, sacándola sucia de leche, estuvo un ratito así, dándome mucho gusto, era la primera vez que lo hacíamos y me sentía bien, me daba una cosquillita linda, viendo eso Fabiana otra vez quedo empalmada , puso a mi mama  de colita para arriba, se la mojo con saliva y se la introdujo casi toda de un solo saque, haciendo que mi progenitora lanzara un lastimoso quejido de dolor, pero eso no importo pues siguió metiendo el pedazo de carne hasta el fondo haciendo que meneara su culito repleto de carne. No aguanto mucho y dejo su lechita dentro, luego le puso su espalda sobre el asiento del sofá le abrió las piernas y la hizo acabar con su lengua, ante espasmos y quejidos fuertes. Yo era la mirona y me gustó mucho. Ya una vez higienizados todas y sentadas en el living, nos dijo Fabiana que su presencia allí, era para invitarme a una “fiestita” que daría en unos días más y como sabía que no me negaría me hacia la propuesta. Pocas mujeres, algún Traba y hombres, sería algo todo contra todo.se efectuaría en una chacra de un amigo, todo discreto. Por supuesto que se me puso la pepita mojada de nuevo y mi imaginación voló, ya me sentía ensartada y usada, le dije que le contestaría en unos días. Tenia que hablar con mama y ver como estaba la cosa. Pero si fui o no se los cuento en otro momento, un beso a todos y todas, que sé que me leen. Lucia