Después de cumplir la ultima fantasía de mi marido, tuve el mejor sueño húmedo y caliente de mi vida, volví a ser una puta

Para los que me leáis por primera vez os recomiendo una lectura previa a mi primer relato “el juego empezó un fin de semana”, donde podréis saber un poco más de mí y donde intento explicar cómo empezó una vida nueva, llena de travesuras morbosas y juegos de complicidad.

Desde entonces, las fantasías y los juegos morbosos se convirtieron en habituales entre nosotros. Yo intentaba complacer todos sus deseos y caprichos. Reconozco que me encantaba hacerlo, era un juego sensual, excitante y que lograba recuperar la pasión perdida.

Durante el día me sorprendía a mí misma pensando en nuevas fantasías que realizar o nuevos juegos con los que sorprendería a mi marido. Mi imaginación, al igual que mis hormonas, andaba algo alterada y en mis sueños algunas escenas se repetían y en otras llegaban mucho más lejos.

La última fantasía de mi marido convirtiéndome en “puta por una noche”, me hizo despertar algunas fantasías que nunca hubiera podido llegar a imaginar y muchísimo menos que hubiera llegado a soñar como el que tuve a los pocos días de disfrutar de esa inolvidable experiencia…

En mi sueño me veía conduciendo sola para regresar a esa zona a la que me había llevado mi marido. Me sentía algo nerviosa al estar haciendo algo prohibido y al mismo tiempo excitada al visualizar las imágenes que había vivido.

Las imágenes se entremezclaban combinando algunas de las escenas que sucedieron esa noche, con otras imágenes que surgían de mis sueños….

Me veo bajar del coche para andar algunos metros hasta colocarme algo alejada del resto de las chicas y de donde estaban circulando lentamente algunos coches. Todo parecía igual que esa noche…excepto yo misma, mucho más segura y consciente del porque había conducido sola hasta esa zona, e impaciente porque llegara el primer coche…

Mi caminar era provocador, contorneando las caderas a cada paso y sin importarme que mi abrigo se mantuviera entreabierto mostrando descaradamente mi desnudez bajo la pobre luz de una vieja farola.

Deseaba atraer el interés de algún conductor dispuesto a desviarse ligeramente del circuito circular que se había formado y con la confianza de reencontrarme con ese último conductor al que en aquella noche había prometido mis servicios.

Pero al igual que sucede en la realidad, no todos los sueños se cumplen como una desearía, aunque no por ello dejan de ser sueños…

Al poco rato, los primeros conductores que se dan cuenta de que hay una chica nueva en la zona empiezan a variar su recorrido ampliando esa ruta circular que se había formado y llevando al resto de los coches a que los siguieran.

Observo complacida como una fila de coches circula lentamente frente a mí. Los conductores me observan con ojos de deseo y lujuria y yo me muestro descarada con todos ellos, exhibiendo mi cuerpo semidesnudo bajo el abrigo y sonriéndoles como si les estuviera invitando a que pararan sus coches y disfrutar de un momento inolvidable…

Un primer coche se detiene y me invita a subir, es un hombre de unos 50 años. Por el anillo que lleva adivino que es un hombre casado…pero no me importa. Por la ventanilla me pregunta si le hago una mamada por 20 euros, yo me siento excitada y pienso que se lo haría gratis, pero en mi sueño le respondo que no …el insiste y me dice que al menos le haga una paja que está muy caliente y que necesita correrse…

Yo veo que el hombre se encuentra totalmente empalmado y su polla asoma dura por la bragueta abierta del pantalón…Esa imagen me excita y decido aceptar con la intención de coger entre mis manos esa polla que esta deseando explotar…. Nos alejamos ligeramente y al poco rato el hombre se encontraba gimiendo al sentir el calor de mi mano masajeando su polla …lo hago con rapidez y observo como cierra los ojos para dejarse llevar por una oleada de placer que culmina con un chorro de leche que salpica el techo del coche y el salpicadero. El hombre me mira complacido y agradecido, realmente estaba necesitado y su rostro muestra relajación…

Han sido pocos minutos y me niego a aceptar los 20 euros. El hombre me mira incrédulo e insiste en que los acepte depositándolos en mi mano…

Me bajo del coche y regreso andando al mismo lugar donde me había recogido esperando y deseando que se acercara otro coche…

De nuevo los coches circulan frente a mi, despacio mientras sus conductores me miran con obscenidad, algunos se detienen para decirme alguna guarrada otros para conocer el precio de mis servicios como si estuvieran en un mercado, el mercado del sexo…

En mi sueño, yo me veo cada vez más descarada y atrevida como resultado de mi propia excitación. No parece importarme mostrarme casi desnuda ante los ojos de todos esos hombres, ni tampoco escuchar todo tipo de obscenidades…todo forma parte de un juego, donde yo soy la puta a la que desean follarse todos ellos y en ese juego donde se mezcla el deseo, el morbo, la excitación yo me siento disfrutar placenteramente deseando no despertar.

Se para un coche deportivo en el que hay tres hombres jóvenes, uno de ellos, el que está sentado en el asiento de atrás parece africano por el color negro de su piel… (al recordarlo se me cruza la imagen de esa deliciosa polla negra que vi en mi primera visita al sex shop…sencillamente espectacular!)… Los otros dos tampoco parecen españoles, tenían la tez muy morena, los tres parecían altos y muy fuertes…Uno de ellos me pregunta cuanto les cobraría por ser la putita de los tres y disfrutar como una verdadera zorra. Yo me acerco un poco más al que me está hablando, sin dejar de mirar al africano que al verlo más cerca me parece todo un semental…

El que conduce se da cuenta de donde esta fijada mi mirada y entre risas dice a sus amigos que “a esa puta le gustan lo pollones de color” y los tres se ríen como si hubieran escuchado un gran chiste… A mí no me importan sus comentarios, me excita escuchar como suspiran por follarme y en mi sueño subo a ese coche que se aleja de la zona para ir a una zona más aislada…

Durante el trayecto, el africano aprovecha para sobar todo mi cuerpo… sus amigos no dejan de reir y le recuerdan que deje algo para ellos…

El se ríe con ganas mientras yo aprovecho para desabrocharle el pantalón y comprobar que no me había equivocado al ver que una enorme polla salta liberada de su prisión…

El africano pasa su mano por mi espalda obligándome a inclinarme para chupársela, apenas me cabe en mi boca de lo gruesa que es, pero deseo tenerla en mi boca para sentir lo dura y caliente que está… (desde que vi esa polla en el sex shop no dejo de pensar y soñar con pollas negras como esa)

Esa polla me tiene muy excitada y la chupo con verdadero deseo de disfrutar cada centímetro…

En mi sueño veo como el conductor no deja de mirar por el retrovisor mientras conduce con una mano y con la otra se está masturbando…su otro amigo esta de rodillas en el asiento, girado hacia atrás para mirar como se la estoy chupando a su amigo…se ha sacado la polla mostrándomela dura y firme como un palo…la cojo con mi mano si dejar de chupar la polla al africano y empiezo a masajearla.

El africano está como loco y no deja de gemir como un animal al tiempo que empieza a mover sus caderas para follarme la boca …. me coge la cabeza con las manos y yo presiento que no tardará mucho en correrse.

La polla de su amigo también está a punto de explotar, sus gemidos son cada vez más profundos y yo la masturbo con mi mano con mayor rapidez…

La polla del africano no puede resistir más y explota como un volcán en mi boca, acompañando su corrida de uno gritos salvajes que me animan a tragármelo todo y seguir mamándosela hasta la última gota al tiempo que siento como su amigo se corre en mi mano disparando desordenadamente y dejándolo todo perdido.

El que conduce parece mirar incrédulo todo lo que sucede y finalmente frena el coche en una zona aislada rodeada de árboles que parecen figuras fantasmagóricas en la oscuridad de la noche…

Me hace bajar del coche como poseído, su polla esta enorme por la excitación…me lleva al capo del coche, obligándome a colocarme de espaldas, inclinada, con el culito en pompa…siento como me sube el abrigo y me penetra de un golpe para follarme como un animal furioso que desea desfogarse…Yo también siento esa misma necesidad y mis caderas responden a ese ritmo endiablado como una zorra en celo.

Los otros dos también bajaron del coche para presenciar como su amigo me follaba. El africano es realmente espectacular, se ha quitado la camisa y muestra un cuerpo de atleta, su piel negra brilla con luz propia y su polla está de nuevo firme y enorme…yo me lo quedo mirando embobada mientras siento como crece un profundo orgasmo en mi interior, al mismo tiempo que su amigo sin dejar de follarme explota de placer entre gemidos.

El africano aparta a su amigo diciendo que es su turno, que está loco por follarme y muestra desafiante su gran polla africana dispuesta a montarme…

Suspiro ante esa imagen esperando sentirme ensartada por ese enorme pollón que no se hace esperar y que entra con una fuerza propia de un verdadero animal. Gimo de placer con su primera embestida y a cada una de las que le siguen…

A cada embestida siento como su polla se clava en mi interior ofreciéndome oleadas de placer.

Sus otros amigos miran la escena también excitados, desean participar de la fiesta y el africano me coge en sus brazos, manteniéndome empalada para colocarme inclinada frente a ellos, me coge de las caderas y me folla con fuerza al tiempo que sus amigos me ofrecen sus pollas…

Yo siento como esas oleadas de placer se van convirtiendo en orgasmos que se van repitiendo uno tras otro poniendo a prueba mi capacidad multiorgásmica…el placer y la excitación que siento es tan intenso que no dudo en coger una de las pollas de sus amigos entre mis manos y la otra polla entra en mi boca…

El africano esta como loco follándome sin parar al comprobar los múltiples orgasmos que me está provocando, sus embestidas son cada vez más potentes y me hacen gemir una y otra vez de placer…

A cada embestida siento como la polla que tengo en mi boca me llena hasta la garganta y al igual que la polla que estoy masturbando en mi mano, las dos se encuentran a punto de explotar de placer…

Es un sueño, es una fantasía, tres pollas enormes para mi sola que provocan que me sienta muy excitada y mojadita en la cama…despierta sin abrir los ojos como deseando que ese sueño no termine nunca…mis dedos se cuelan entre mis piernas acariciándome e intentando recordar las escenas del sueño al tiempo que intento imaginar como esas tres pollas se corren en el mismo instante que yo siento un profundo orgasmo que me deja relajada y complacida en la cama.

Y con esa imagen tan sensual os dejo hasta un próximo relato…o con mis anteriores relatos

Espero que os gusten mis relatos y que me hagáis llegar vuestros comentarios a [email protected]