
Bueno, los que tuvisteis la gran suerte de leer el primer relato de LAS NUEVE CERVEZAS (Parte I), comprendereis el porque me reia tanto cuando subia a la buardilla a contaros esta bonita historia de amor de paso, que me habia sucedido en aquella tarde.
Mientras submi la escalera para conectarme al Internet y poder contaros esta historia, resulto que volvio a sonar el timbre de la puerta, por lo que otra vez, volvi a bajar los escalones hasta la entrada, antes, entre al aseo y me lave el escroto, mas que nada por si era mi mujer la que llegaba no hiciera que su fino olfato delatara mi aventura con la vecina.
Abri la puerta, supongo que con cara de gilipollas, pues, entre las nueve cervezas que llevaba trasegadas y el casquete que la habia hechado a la vecina, mi cara deberia ser la de un perfecto gilipollas.
Mire, entornando los ojos, aquella cara angelical que se asomaba a mi puerta. Me restregue los ojos una y otra vez porque parecia imposible que aquella chica, de no mas de 19 años, estuviera llamando a mi puerta.
Luego os cuento como era.
Segun me explico, aquella especie de angel, estaba vendiendo papeletas para una rifa navideña. La pedi que pasara, mas que nada porque fuera hacia un frio del carajo (ya sabeis, cuando el grajo vuela bajo hace un frio del carajo), y la pedi que me volviera a contar que vendia, que regalaba o porque habia llamado a mi puerta.
-Mire Usted -dijo- vendo papeletas del instituto para costearnos un viaje.
Bueno, -?Cuantas tienes?- pregunte.
Ella hizo un gesto de !Este tio esta gilipollas!!- Nueve, respondio tras la mueca.
Damelas todas dije yo, pues nueve es mi numero magico.!Oiga!, nueve papeletas le cuestan 900.
Bueno, vale, -respondi mientras mis ojos se iban directos a sus cabellos morenos.
Me dio las papeletas, la di un billete de 10.000, me dijo que no tenia cambio, la dije que yo tampoco, me dijo que entonces no podia darme las papeletas de la rifa, la dije que lo sentia, dijo que ella tambien, yo mas, dije mientras ella volvia a coger las papeletas.
Bueno, dijo, si quiere le hago una chupada y el cambio me lo quedo. Dijo ella. Bueno, pues me la chupas y te quedas con el cambio. -Dije yo.
Total, que aquella jovencita que luego me confeso que tenia 18 años, busco con la vista un lugar comodo en el salon de mi casa y aposento sus reales en el sofa, desde alli, yo de pie y ella sentada, se dedico a realizarme una felaccion mientras yo introducia una de mis manos por su escote y la aprisionaba el pezon izquierdo con mis dedos hasta hacerla gritar, que nunca olvidara.
Despues de trabajarme con manos y boca, se levanto el jersey que llevaba y me dejo acariar sus pechos juveniles con mi pene. Me corri. Tu tambien lo hubieras hecho.Me pregunto donde estaba el cuarto de baño, se lo indique, fue hasta el y salio, recogiendose el pelo a los dos minutos, vino hasta mi, me dio un beso en los labios que no olvidare, y me dijo con su voz de crema, !Adios, generoso!!, y abriendo la puerta de la calle, por la que habia entrado, se marcho.
Me quede perplejo. La chiquilla (para mi) tenia experiencia, mas de la que correspondia a su edad, la forma de chuparme el glande con la lengua afuera asi lo demostraba. En fin, yo no tenia que ocuparme de eso. Lo cierto es que en poco menos de una hora habia estado con dos mujeres, la vecina y la niña que vendia papeletas, !!! Por cierto, donde estan las papeletas???, que cabrona, se las ha llevado. Me ha estafado. !!Jodia chiquilla!!. !!!Caguen tal.....!!!
Joluba (Copyright)
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Te atreves con algo mas fuerte??