
Tras este largo parentesis publicitario, regreso de nuevo a relatar, de la mejor forma que puedo y se, lo que acaecio aquel dia en que mi goleto habia deglutido nueve cervezas casi sin respirar.
Los lectores cuya santa paciencia hagan aguantado esta historia hasta esta parte quinta, sabran que tras haber deglutido nueve cervezas de lata me vi inmerso en una serie de acontecimientos que yo no busque y mucho menos provoque.
Para refrescar la memoria a los mas torpes les dire que, durante la tarde, me zumbe a una de mis vecinas, disfrute como un loco con una colegiala que vendia papeletas para un viaje de fin de curso, me lo hice con una madre y su hija, testigas de no se que, y que antes de que la publicidad entrara a saco en mi relato, me lo estaba haciendo yo con una amiguita de Matias, un amigote, compadre y compañero de farras, juergas y otras forma de mal vivir. Asi que para no aburrir, vamos con el RELATO:
LAS NUEVE CERVEZAS V
Bueno, imaginaos, si es que vuestro intelecto da para tanto, la situacion. Mi amigo Matias con los dedos metidos entre la braga de la chiquita, mesando un par de senos blancos marfileños y juveniles haciendo honor al cuerpo que los portaba con la otra mano, comiendo con la suya una boquita adorable que adornaba una cara mas adorable aun y yo sentado en un sillon enfrente mirando, ya sin disimulo como se lo montaba Matias.
La chiquilla se retorcia de puro goze con las caricias de Matias. De cuando en cuando abria los ojos y me miraba como diciendo "Ven..". Yo, sentado meneandomela en el sofa dudaba si debia de participar o mantenerme al margen, pues, entre las cervezas que me habia tomado y las situaciones que habia vivido aquella tarde pensaba mas en un enorme ridiculo que en un posible disfrute. Aun asi, y viendo y comprobando que mi pene empezaba a ponerse eniesto de nuevo gracias al masaje manual con el que le estaba obsequiando, me atrevi a levantarme del sofa, arrimarme a la parejita y ofrecerla a ella mi miembro para que lo degustara con su preciosa boquita.
!Oh sorpresa!, la amiguita de Matias aferro con una mano mi pene mientras se lo introducia entre sus labios y con su lenguecita carmesi lo lamia con sumo cuidado. Mientras, Matias continuaba frotandola el chochito y de cuando en cuando la comia los pezones a suaves mordiscos.
La escena era de pelicula porno. La chiquilla sentada en el sofa, el Matias arrodillado con un par de dedos introducidos en su vulva mientras con la otra mano le acariciaba un pecho y con la boca lamia y mordia un pezon sonrosadito, yo de pie en el sofa, mejor dicho en cuclillas mientras ella me lamia el escroto. Si alguien nos hubiera encontrado asi, seguro que se nos une.
Bueno, aunque la explicacion he querido que fuera clara y concisa,realmente, habria que haber estado alli para poder imaginarla.
Mi amigo Matias, quien aun no habia sacado para nada su berga a pasear, debio considerar que ya era el momento y se desabotono como pudo la bragueta del pantalon, para ello tuvo que dejar de acariciar el seno de ella. Naturalmente ella ni se dio cuenta, pues de forma automatica me aferre al seno que Matias habia dejado libre y empece a gozar de su suave tacto de igual forma que ella gozaba con el suave tacto de mi pene, no voy a decir poderoso pero si bastante aparente despues del trajin que llevaba las ultimas dos horas.
Mi amigo consiguio por fin zafarse del pantalon y dejo ver un miembro bastante potente (realmente no se podia comparar con el mio pero hay que reconocer que no estaba mal), y una vez con las manos libres, vi como tiraba de la braga de ella para quitarselas, ella levanto el culito para facilitar la tarea lo cual causo que se introdujera una buena porcion de mi miembro en su boca que me produjo una sensacion excelente al notar su saliva tibia inundandome la cabeza del glande.
Matias, ya con su miembro mas que tieso, aparto con sus manos las piernas de ella y la metio sin mucho trabajo todo su miembro de un empujon. De nuevo ella se estremecio y otra vez volvi a notar la sensacion de calor en mi pene. Como yo permanecia de pie sobre el sofa dominaba todos y cada uno de los movimientos de Matias, de ella y como no, los mios, por lo que pude ver como mi amigo introducia por debajo de las nalgas de su joven amiga sus manos y de nuevo senti aquella sensacion de calor cuando el la metio un dedo por el culo.
La chiquilla gozaba cada vez mas, Matias la tenia bien cogida por el culo con uno o dos dedos, se la estaba metiendo a empujones mientras yo me la estaba follando por la boca, solo la faltaba que la introdujeran algo por alguna de las orejas, cosa que yo hice con un dedo, suavemente la acaricie la oreja derecha, momento en el que ella exploto en un orgasmo acallado solo por que no saco mi miembro de su boca. Se arqueo poniendo tenso todo su cuerpo, lo que me provoco de nuevo la sensacisn de calor en el glande.
Recuperada de este orgasmo, Matias rompio el silencio solo roto por nuestros jadeos para decir "Vamos a cambiar de postura", y se sento en el sofa dejando su miembro erecto y desafiante. Yo me baje del mismo y ella, sin recato alguno se sento sobre Matias cogiendole su miembro y orientandole hacia el agujero de su culo. Poco a poco se fue introduciendo todo el por su esfinter mientras yo miraba embelesado la facilidad con que lo hacia. En poco menos de treinta segundos se habia metido aquel palo por su agujero de atras y desafiante me ofrecia su vulva para que yo tamase posesion de ella. Cosa que hice con muchisimo gusto por mi parte.
La situacion llegados a este punto era la siguiente; Matias sentado en el sofa, ella sentada sobre el, y yo inclinado sobre ella metiendola mi miembro por su preciosa vagina. En un par de minutos, mi amigo y yo cogimos el ritmo del asunto, cuando el bombeaba hacia arriba, yo lo hacia abajo, por lo que el placer que ella sentia debia ser doble, o trple por la forma en que se corrio por segunda vez. Con sus manos aferradas a mi trasero empujo con una fuerza insospechada y me mantuvo inmovil casi medio minuto, mientras su cuerpo de nuevo se ponia rigido y giraba la cabeza de un lado a otro. Cuando parecio recuperarse, solto mis nalgas y me beso en la boca. Un beso largo, largo, hasta que la sobrevino otro orgasmo y otra vez parecio que perdia el sentido. Se recupero de este ultimo claramente fatigada, por lo que yo deje de bombear mi miembro en su vagina y recupere mi posicion de pie, ella retiro las manos de Matias que estaban aferradas a sus pequeños pechos y poco a poco, con dificultad, se fue sacando el miembro de mi amigo de su culo. Cuando lo consiguio, se arrodillo en el suelo y empezo de nuevo a chuparme y mamarme la polla, mientras Matias se incorporaba y se ponia a mi lado para disfrutar el tambien de las caricias linguales del angelito. En un par de ocasiones consiguio meterse a un tiempo los dos glandes en su boca y acariciarlas con la lengua durante unos segundos eternos.
Yo comenze a menearmela a la vez que ella me la chupaba, Matias hizo lo propio, aquello parecio que la volvia a excitar, si es que alguna vez dejo de estarlo y, arrodillada como estaba bajo su mano derecha hasta su coñito y empezo a acariciarse el clitoris, primero con caricias suaves, mas tarde fue cogiendo ritmo y frenesi y se acariciaba con una velocidad endiablada mientras pasaba su lengua por mi polla, luego por la de Matias, luego volvia a la mia, otra vez a la de el......
En una fraccion de segundo, Matias y yo que nos estabamos cascando una paja cada uno ayudados por el terciopelo de su lengua comprendimos que la estaba llegando un nuevo orgasmo, por lo que sin decirnos nada aceleramos nuestros movimientos para corrernos los dos a la vez que ella, y asi fue, como sincronizados los dos reventamos, y lo hubieramos hecho en su boca de no haber sido porque la intensidad de su orgasmo la hizo arquearse hacia adelante mientras emitia un gritito ahogado por su respiracisn jadeante. Nuestro esperma cayo entonces sobre su pelo tiñendole parte de blanco.
Cuando se recupero y quiso volver a lo que habia dejado, comprobo ya que ambos habiamos terminado, lo que no la desanimo a sentarse en el sofa y empezar a masturbarse de nuevo sin importarla que la mirasemos, todo lo contrario, nos pidio en silencio que la observaramos pues con la mano izquierda se introducia dos dedos en su vulva mientras que con la derecha frotaba con rabia su clitoris, hasta conseguir un nuevo orgasmo que la puso, primero los ojos en blanco, luego los bellos de los brazos de punta y despues la hizo levantar un palmo las nalgas del sofa. Termino el mismo con un rebufo que me hizo temer por su salud.
Llegados a este punto, cai en la cuenta de que mi mujer podia llegar en cualquier momento, por lo que pedi a Matias que aligerase y que se fueran. Me contesto afirmativamente, y se puso el slip y el pantalon, ella se abotono la blusa tras colocarse el sujetador y se bajo la falda. Se meso los cabellos empapados en esperma como si de brillantina se tratara y salieron a la calle para tomar el coche, les dije adios y en ese momento cai en la cuenta que se iba sin las bragas, por lo que corri al salon, las busque, las tome, y llegue a la puerta de la calle cuando el coche ya empezaba a andar, por no chillar para que los vecinos no se mosquearan tire las bragas al vehiculo con tan buena punteria que quedaron colgadas en la antena de la radio.
Ella me dijo adios, con una de sus manos. En ese momento cai en la cuenta de que en una hora larga !ELLA NO HABIA DICHO NI UNA SOLA PALABRA!!!!, claro que, yo tampoco.
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